Finales Siglo 19


Dos estructuras, una quinta en la calle Hoare, antes con frente a la Carretera Central, y el antiguo Colegio del Sagrado Corazón, luego Asilo de Niñas, pertenecen a obras construidas a finales del siglo 19.

Uno de esos ejemplos es el Antiguo Asilo de niñas de Miramar. Originalmente construido por la Diputación Provincial Española en 1882 para la Orden de las Madres Hermanas del Sagrado Corazón de María, el edificio fue diseñado y construido por el Ingeniero Tulio Larrínaga. Localizado a lo largo del antiguo Camino Real - hoy avenida Ponce De León - fue la primera sede de la escuela, y hoy universidad, del Sagrado Corazón.

Tras la mudanza del colegio a su localización actual a comienzos del siglo 20, este noble edificio de ladrillo, madera y argamasa (mezcla de cal, arena y agua) pasa a ser orfanato y sede del Asilo de Niñas de Santurce. Al cierre del Asilo a mediados de siglo, la propiedad pasa a manos del Departamento de Obras Públicas donde alberga por décadas sus dependencias de ornato de la capital. Debido a la antiguedad y magnitud del edificio, su integridad se vió paulatinamente amenazada por falta de conservación y mantenimiento.

Sin embargo, desde la década de los años 70 esta histórica y estratégica propiedad institucional del pueblo de Puerto Rico ha estado sujeta a diversos intentos del Estado para su restauración y uso para el disfrute del pueblo puertorriqueño; pasando por evaluaciones para una biblioteca nacional, un museo de arte folclórico, un museo de transportación - y ahora la futura sede del Conservatorio de Música de Puerto Rico. Actualmente el edificio está en proceso de restauración.

Según la ficha de inventario hecha por el estudio de Villegas y Villegas (OECH, 1988), este edificio fue construido aproximadamente en 1870 y atribuido a Adrián Duffaut. (De esta persona, Aníbal Sepúlveda menciona que era “un rico terrateniente de Santurce que era dueño de una gran parcela frente al edificio”-del instituto Provincial de Segunda Enseñanza, hoy Departamento de Salud en la pda. 20-. (Lo identifica como contratista general de ese edificio). En ese estudio se identifica que fue hospital y luego la vivienda principal del Hato Hoare. Su construcción es en mampostería con entrepisos y techos en ladrillos y aparenta haber sido diseñada en el estilo del Resurgimiento de Renacimiento francés.



Nuestro Barrio

Miramar: un barrio histórico vivo

Por Arq. Eduardo A. Regis
publicado el 22 de febrero del 2003 en el Nuevo Día.

El centenario sector de Miramar ha experimentado un crecimiento histórico, folclórico y urbano, el cual se refleja en su arquitectura ecléctica que reune en varias millas edificios que representan varios estilos de arquitectura representativos de diversos períodos históricos. Este es un barrio vivo que refleja la vida en la ciudad y el cual alberga residentes y comerciantes que con orgullo luchan por conservar su entorno histórico.

Durante la colonización española, el área estaba repleta de hatos privados de familias sanjuaneras, los cuales habían sido divididos por la corona española para obsequiárselos a estas influyentes familias, las cuales buscaban un lugar mas higiénico y saludable donde vivir, fuera de lo que eran las callecitas estrechas y sobre pobladas de la ciudadela de San Juan. En la hacienda del Olimpo nació el primer suburbio de la isla. El antiguo puente fortificado de San Antonio es el responsable de la centenaria relación de la capital con la Isla Grande.

El cambio de soberanía tuvo un impacto social, económico y político sobre el sector de Miramar y trajo el influjo de comercios y religiones extranjeras a la isla. Es de este cambio que surge la pequeña iglesia que se conoce hoy como la Capilla de Lourdes, pero en aquel entonces fue la primera iglesia Luterana de la isla, que luego obliga a la Iglesia Católica a edificar la Iglesia del Perpetuo Socorro en el área.

ataque del 1797 En Miramar tuvo lugar el singular ataque de artillería que por varios días en 1797, efectuaron los soldados ingleses del Rey Jorge 111, comandados por Sir Ralph Abercomby, desde la colina del Olimpo (hoy intersección de las calles Olimpo y Miramar) hacia el puente de San Antonio y el fortín de San Jerónimo. Aquí también se encontraba el pozo de Aguilar, manantial que por siglos dotó de agua dulce a la ciudadela de San Juan Bautista.

Con la construcción de la Carretera Central para la segunda mitad del siglo XIX que comenzaba en el portón de la Fortaleza y terminaba en el muelle de la playa de Ponce - el corredor adquiere mayor actividad, permitiendo el servicio de sistemas de transportación en masa conocido como los "trolleys de Ubarri" que permitían a la población sanjuanera transportarse desde la Plaza de Armas hasta el, entonces, sector de Cangrejos.

Primero a caballo, luego de vapor y finalmente eléctricos, los 'trolleys" fueron instrumentos vitales para el crecimiento lineal de la Carretera Central - antiguo Camino Real - a la altura de Santurce durante esta época.

Sin embargo, no es hasta principios del siglo XX que se lotifica para la venta el sector, al venderse la entonces hacienda Miramar (antes El Olimpo) para ese propósito. Se trazan calles y bloques de norte a sur desde la laguna del Condado, a la vía del tren periferal (hoy Expreso Muñoz Rivera) hasta la Calle Paz, posteriormente extendiéndose hasta las calles Concordia, Hernández y Hoare. Las primeras casas en el sector eran residencias tipo "bungalow" de influencia victoriana y construídas en madera, de las cuales quedan pocos ejemplos en el sector, y se establece el "Union Club", en donde luego se construyera el Miramar Charter House.

Durante la segunda década del siglo 20 comienzan las edificaciones de influencia neorrenacentista española, así como las edificaciones en concreto, Nechodoma diseña importantes casas de estilo ultramoderno en el sector, tales como la mansión Korber (hoy Sinagoga de Miramar) y las casas Benítez y Fernández. Tras el huracán de San Ciprián, se enfatiza en las construcciones de concreto, descartados los estilos victorianos, en variaciones del estilo neorrenacentista español, una melancólica interpretación de la arquitectura española que poco tenía que ver con la arquitectura colonial o vernácula de la isla, hasta ese momento, quizás reflejando la rornantización de la colonia española en la época. De esta época permanecen múltiples ejemplos de arquitectos de la talla de Pedro de Castro, Germán Ramírez de Arellano, Joseph O'Kelly y otros. Tras la Segunda Guerra Mundial, comienzan los estilos modernistas y de estilo internacional, con importantes ejemplos de arquitectos tales como Toro y Ferrer, Henry Kiumb y Carl Brunner.

Para los años 50, dos eventos transforman físicamente a Miramar: la construcción del Expreso Baldorioty que separa a Miramar del borde de la laguna y la substitución del tren periferal por el hora Expreso Muñoz Rivera. El "trolley" corre la misma suerte del tren, siendo desmantelados y sus servidumbres vendidas para crear el mercado del consumo automovilístico, tragedia histórica cuyas consecuencias aun sufrimos hoy. Para los años 60, 70 y 80 comienza la sustitución de las antiguas casonas de madera por edificios de apartamentos y residencias modernas, debido en buena medida a la ausencia de una conciencia de conservación de estas importantes edificaciones. Con este período comenzaron los complejos de gran magnitud como el Caribbean Towers, el Palma Real y la expansión del Hotel Clarion.

Miramar ha sido de las pocas comunidades históricas que han gozado del balance urbano de usos residenciales, institucionales y comerciales, y sobrevivió cuando sectores como Santurce y Miraflores sucumbieron a la migración de sus poblaciones hacia el nuevo suburbio. Sus hijos, los actores José Ferrer y Benicio del Toro, los ingenieros Carlos Lázaro y Guillermo Estévez así como tantos otros hcmbres y mujeres de bien resultan un orgullo para la comunidad.

La estabilidad del sector - donde familias aun residen en la misma propiedad por mas de cuatro generaciones - su vida de comunidad, su céntrica localización llena de orgullo a sus residentes e inspira su conservación para generaciones futuras, de la misma manera que gracias a movimientos como los liderados por don Ricardo Alegría podemos apreciar hoy el Viejo San Juan. Existe un proyecto de ley que propone a Miramar como el próximo distrito histórico de la Zona Metropolitana de San Juan.



Miramar: 100 años de urbanidad e integridad cultural

Por Arq. Eduardo A. Regis
publicado el 7 de febrero del 2004 en ESCENARIO, El Vocero.

Este año se conmemora el centenario de la primera lotificación de Miramar. Como es de todos sabido, la comunidad de Miramar en la actualidad lucha por conseguir su designación como zona histórica para la conservación de su integridad urbana y comunitaria, así como para la conservación de su patrimonio cultural edificado para futuras generaciones de puertorriqueños.

Para mejor comprensión del proceso histórico que nos presenta esta comunidad santurcina al día de hoy, algunos eventos relacionados a su desarrollo caben ser resaltados.

Desde el Siglo 16, el suministro de agua potable a la ciudad de San Juan, así como a los navíos que anclaban en la bahía, provenía de un manantial localizado cerca de la hoy Calle Salvá al norte de Miramar. A este se le llamaba la Fuente de Aguilar por pertenecer las tierras a Don Miguel de Aguilar y Castilla.

antiguo Camino RealHacia el último cuarto del Siglo 17, se estableció el Camino o Carretera Central que atravesaba la Isleta de San Juan, el puente de agua y el área donde hoy se levanta Miramar en ruta hacia el este donde se encontraban los hatos del Rey (Hoy Hato Rey). El 18 de abril de 1797, una flota inglesa al mando de Sir Ralph Abercromby desembarcó por Santurce para tomar la plaza de San Juan. Con el objetivo de capturar el puente fortificado de San Antonio, las fuerzas del rey Jorge III establecieron una batería de artillería en el Condado y otra en la colina del Olimpo para atacar los bastiones de San Antonio y San Jerónimo. Gracias a la férrea defensa de las tropas españolas y criollas los ingleses no pudieron tomar la ciudad, viéndose en la obligación de reembarcarse el 3 de mayo de 1797.

No es hasta que se subasta la estancia El Olimpo en 1841 que se tiene conocimiento de evento significativo en el área, pero para 1879 el arquitecto municipal Carlos Pérez Huertas alertaba a las autoridades sobre la falta de códigos de construcción adecuados para el sector de Santurce, comenzándose el proceso de planeamiento del barrio de Cangrejos, hoy Santurce. Para 1880 se inaugura el tranvía de Ubarri, que ofrecía transportación pública desde la Plaza Colón en San Juan hasta el pueblo de Río Piedras, atravesando Miramar, hasta finales de la década de 1940. En 1881 se comienza la construcción del Colegio de las hermanas del Sagrado Corazón de María, posterior Asilo de Niñas de Miramar y futuro Conservatorio de Música.

calle Olimpo En 1891 se inaugura el servicio de carga y pasajeros del tren de la Compañía de Ferrocarriles de Puerto Rico, y su servidumbre eventualmente constituye los bordes sur y oeste de Miramar. Mayormente manglar, la servidumbre del tren fue reclamada del mangle relleno sacado de la Colina del Olimpo. Hacia 1898, lo que conocemos como Miramar estaba mayormente constituído por los hatos Hernández, Fernández, Abarca, Hoare, Salvador Suau Carbonell, Korber, Benítez, Cuevillas, Pérez Morris, Somoza, Waymouth y Riera.

A comienzos del siglo 20 se establece la sociedad The Peoples Cooperative Building Savings & Loan Association of Porto Rico (Asociación Popular Cooperativa de Construcciones, Ahorros & Préstamos de Puerto Rico) dedicada al desarrollo residencial, e inicia gestiones para adquirir 19 hectáreas de una finca en el Barrio de Santurce de propiedad de la familia Armengol conocida como Miramar. El área, que se conocía como Colina del Olimpo, estaba ocupado desde mediados de Siglo 19 por casonas de veraneo de las familias que vivían en la ciudad amurallada de San Juan, alineándose a lo largo del Camino Real o Carretera Central, hoy Avenida Ponce de León. En 1903, se concreta la segregación y registro de la finca, determinándose la distribución de solares, manzanas y servidumbres. Pero para 1905 la Asociación fue puesta en sindicatura, y no fue hasta 1907 que se firman las primeras escrituras.

La primera distribución consistió en 16 manzanas con 215 solares, y una manzana localizada en la Avenida Las Palmas (hoy Calle Arecibo) destinada para un hotel (Hotel Palma). La distribución incluía 14 calles originalmente denominadas como la Avenida de Las Palmas (hoy Calle Arecibo), la Avenida Miramar y la Avenida del Olimpo, las Calles Central, Unión, Estado, Calle del Naranjo y del Congreso (hoy Avenida Fernández Juncos), de Roosevelt, Nueva (hoy Calle José Martí de Calle Unión hacia el este), del Comercio (hoy Calle José Martí de Avenida Miramar a Calle Unión), de McKinley, de la Laguna y la Elliot Place. Con la fundación de Miramar, quedó establecido el primer suburbio residencial de San Juan y de la isla. (Hacia el centro de la finca entre las calles Roosevelt y del Comercio, se encontraba un terreno perteneciente a la "Sociedad Española de Auxilio Mutuo y Beneficencia de Puerto Rico", la cual tenía la intención de levantar allí un hospital, que eventualmente construyen en Hato Rey). Importantes personajes locales y extranjeros se establecieron en Miramar. En 1908, fue adquirido el solar donde se levantó el Union Club (solar donde hoy se levanta el Departamento de Justicia), club social establecido por norteamericanos y localizado al inicio de la calle Olimpo, y ese mismo año la primera Iglesia Presbiteriana (hoy Capilla de Lourdes) del Arquitecto Antonín Nechodoma.

No es hasta 1915 que se establece en Miramar la parroquia de la Virgen del Perpetuo Socorro, fundada por el padre Charles Hoff de la orden de los Padres Redentoristas. La parroquia eventualmente construye para 1925 la hoy escuela del Perpetuo Socorro. Ese mismo año, la compañía Miramar Realty comienza la venta de solares al este del entonces Miramar. Por un consejo de la madre de uno de sus principales, "que la Unión del Estado recae en la Paz y la Concordia de su pueblo" se desarrolla en ese orden las calles Unión, Estado, Paz y Concordia hasta extender el desarrollo hasta la calle Hoare. En 1928 se comienzan las obras para la Avenida Fernández Juncos, que atraviesa Miramar por su centro, y en 1931 se comienza la construcción del convento de las Hermanas de Notre Dame, en la esquina de las calles La Paz y Martí.

Entre la primera y la segunda Guerra Mundial se construyeron la mayoría de las residencias de hormigón en Miramar, muchas de ellas reemplazando las antiguas casonas de madera tras el paso de los huracanes San Felipes y San Cipriano. Durante este período importantes arquitectos como Pedro de Castro, Antonín Nechodoma, Rafael Carmoega, Joseph O' Kelly, Ramírez de Arellano, Martínez Lázaro, Toro y Ferrer, Porrata Doria, Fidel Sevillano y otros, convirtiéndose Miramar en terreno de práctica de los mejores arquitectos de la época. Para finales de la década de los 1950 se construyen al norte de Miramar el Expreso Baldorioty de Castro y al sur el Muñoz Rivera interrumpiéndose la continuidad de Miramar hasta la Laguna del Condado.

En 1960, la población de Miramar era de 3,667 habitantes y hoy goza de sobre 5,000, considerándose no solo una de las más antiguas comunidades de San Juan sino también una de sus más densas e integradas.



1903-2003: 100 años de historia e integridad

En 1902, se estableció en la isla la sociedad The Peoples Cooperative Building Savings & Loan Association of Porto Rico (Asociación Popular Cooperativa de Construcciones, Ahorros & Préstamos de Puerto Rico) con el propósito de dedicarse a la construcción de casas para formar población. Ese año la Asociación inició las gestiones para adquirir en el Barrio de Santurce 19 hectáreas (28 acres) de una finca de propiedad de Don Francisco Armengol y Heras denominada Miramar. Este sector se le conocía popularmente como Colina del Olimpo y desde mediados de Siglo 19 estaba ocupado por grandes casonas de veraneo de las familias adineradas que vivían en la ciudad intramuros de San Juan y que se alineaban a lo largo del Camino o Carretera Central, hoy Avenida Ponce de León.

En 1903, se realizó la segregación y registro de la finca. La junta directiva de la Asociación acordó la distribución de solares, manzanas y servidumbres. El esquema original estaba compuesto de 16 manzanas señaladas por las letras desde la A a la P, 215 solares con una superficie total de 137,555 metros cuadrados y una manzana localizada en la Avenida Las Palmas (hoy Calle Arecibo) de 7,000 mc destinada para un hotel (Hotel Palma). El trazado incluía 14 calles cuyos nombres originales eran: Avenida de Las Palmas (hoy Calle Arecibo), Avenida Miramar, Avenida del Olimpo, Calle Central, Calle Unión, Calle del Estado, Calle del Naranjo, Calle del Congreso (hoy Avenida Fernández Juncos), Calle de Roosevelt, Calle Nueva (hoy Calle José Martí de Calle Unión hacia el este), Calle del Comercio (hoy Calle José Martí de Avenida Miramar a Calle Unión), Calle de McKinley, Calle de la Laguna y la Calle de Elliot Place. Con la fundación de Miramar, quedó establecido el primer suburbio residencial de San Juan y de la isla. Importantes familias locales y extranjeras se establecieron en Miramar, muchas adineradas que vivían intramuros en el Viejo San Juan.

El nuevo barrio colindaba por el este con los terrenos de Don Manuel Cañal; por el norte con los terrenos de Don Hilario Cuevillas, Doña Carmen Penellas y Don Fernando del Toro, el solar de Don Simeón Majehns y la línea del trolley de la San Juan Railway Co.; y por el oeste y sur con la línea del ferrocarril de la American Railroad Co. of Porto Rico. Hacia el centro de la finca entre las calles Roosevelt, del Comercio y los solares #120 y 121 de la manzana G, se encontraba un terreno perteneciente a la "Sociedad Española de Auxilio Mutuo y Beneficencia de Puerto Rico". Esta sociedad tenía la intención de levantar un hospital en estos terrenos, hospital que eventualmente construyen en Hato Rey.

Hacia 1905 la Asociación confrontó problemas económicos y es puesta en sindicatura. Aunque varias familias ya habían iniciado la adquisición de solares para esta fecha, no es hasta 1907 que se firman las primeras escrituras.



Buscando en los archivos...

Desde su fundación a principios del Siglo 16, la ciudad de San Juan se servía de agua potable de manantiales localizados en las cercanías de la Calle Salvá y Calle Miramaral norte de Miramar. A este manantial se le llamaba la Fuente de Aguilar por pertenecer las tierras a Don Miguel de Aguilar y Castilla, vecino de San Juan que había laborado en las obras de cantería del antiguo puente de agua o de los soldados que cruzaba en lo que hoy es Santurce hacia la Isleta. Este manantial no solo sirvió a los vecinos de San Juan, sino también a los navíos que anclaban en la bahía.

Hacia el último cuarto del Siglo 17, se estableció el Camino o Carretera Central que atravesaba la Isleta de San Juan, el puente de agua y el área donde hoy se levanta Miramar en ruta hacia el este donde se encontraban los hatos del Rey. Para 1871, se habían completado 36 kilómetros de este camino entre las poblaciones de San Juan y Caguas al interior de la isla.

El 18 de abril de 1797, una flota inglesa al mando de Sir Ralph Abercromby desembarcó por Santurce. Su objetivo era tomar el fuerte San Antonio que protegía el puente de entrada a la Isleta de San Juan. A esos fines, establecieron una batería en el Condado y otra en la colina del Olimpo (colindante con la propiedad nominada). Seis días despues abrieron fuego contra los fuertes San Antonio y San Jerónimo. Aún cuando destruyeron el primero, los ingleses no lograron acceso a la Isleta, retirándose de la Isla el 3 de mayo de 1797.

En 1841, Gil Sierra solicitó un permiso para subastar la estancia El Olimpo. Existían en el lugar una residencia, un establo y una ganadería.

En 1879, el arquitecto municipal Don Carlos Pérez Huertas, significaba la falta de códigos de construcción adecuados para el sector de Santurce. Hasta esa fecha solo se requería que las estructuras con frente al Camino o Carretera Central se alinearan a éste: como resultado se urbanizó de forma lineal a lo largo de esta vía. Las grandes casonas construídas a lo largo de esta vía poseían solares que se extendían algunos hasta el Caño de Martín Peña por el sur y la Laguna del Condado por el norte.

En julio de 1880, se inauguró el tranvía de Ubarri. Este viajaba entre la Plaza Colón de San Juan y el pueblo de Río Piedras, atravesando por Miramar. El tranvía estuvo en servicio hasta finales de la década de 1940 y le daba acceso a los vecinos de Miramar a varios lugares de la ciudad.

En 1881, se comenzó la construcción al noreste de Miramar del Antiguo Asilo de Niñas de Miramar.

En marzo de 1891, se inauguró el servicio ferroviario de carga y pasajeros de la Compañía de Ferrocarriles de Puerto Rico. La servidumbre de vías del ferrocarril constituían los bordes oeste y sur al barrio de Miramar. Este sector era mayormente manglar por lo que hubo que desecarlo con relleno sacado de la Colina del Olimpo.

Hacia 1898, el sector de Santurce donde se establecería Miramar estaba ocupado mayormente por los siguientes hatos: Hato Hernández, Hato Fernández, Hato Abarca, Hato Hoare, Hato Salvador Suau Carbonell, Hato Korber, Hato Benítez, Hato Cuevillas, Hato Pérez Morris, Hato Somoza, Hato Waymouth y Hato Riera.

En 1908, fue adquirido el solar donde se levantó el Union Club (solar donde hoy se levanta el Departamento de Justicia), club social establecido por norteamericanos y localizado al inicio de la calle Olimpo.

iglesia del Perpetuo Socorro En 1915, se estableció en Miramar una parroquia a la devoción de la Virgen del Perpetuo Socorro. Fundada por el padre Charles Hoff de la orden de los Padres Redentoristas radicados en Puerta de Tierra, comenzaron la construcción de una pequeña iglesia al centro este de Miramar, quedando dedicada en julio de 1917.

En 1917, la Porto Rico Board of Fire Underwriters preparó un plano que incluía Miramar y otros sectores de Santurce. En este plano se puede observar la huella de las antiguas casonas de madera de influencia victoriana, influenciadas por el estilo victoriano del noreste de los Estados Unidos, que ocuparon Miramar durante las primeras dos décadas de su fundación.

Entre la primera y la segunda Guerra Mundial se construyeron la mayoría de las residencias de hormigón en Miramar, muchas de ellas reemplazando las antiguas casonas de madera. Durante este período el importante arquitecto puertorriqueño Don Pedro de Castro realizó cerca de 40 estructuras. Además, diseñaron residencias importantes arquitectos de la época como Nechodoma, Carmoega, Joseph O' Kelly, Ramírez de Arellano, Martínez Lázaro, Toro y Ferrer, Porrata Doria, Fidel Sevillano y otros, convirtiéndose Miramar en terreno de práctica de los mejores arquitectos de la época.

En septiembre de 1921, los padres Redentoristas establecieron una pequeña escuelita parroquial en Miramar con 49 alumnos y 5 grados. Esta daría origen a lo que es hoy la Academia del Perpetuo Socorro. En septiembre de 1925, inauguraron el edificio de la escuela elemental al lado oeste de la iglesia.

En 1925, se segregaron al este de Miramar las calles La Paz y Concordia por la compañía de desarrollo Miramar Realty. Esta compaïñía sería responsable de desarrollar eventualmente la mayoría de los terrenos hasta la calle Hoare, límite este de Miramar.

Hacia 1928, se habían iniciado las obras de la Avenida Fernández Juncos. Esta avenida atravesaría la parte sur de Miramar.

En 1931, se iniciaron las obras del convento de las Hermanas de Notre Dame en la esquina de las calles La Paz y Martí.

En 1957, se inauguró el edificio de la escuela superior de la Academia Perpetuo Socorro.

En 1959, se construyó al norte de Miramar el Expreso Baldorioty de Castro, de esta forma se interrumpió la continuidad del vecindario hacia la Laguna del Condado.

Hacia 1960, la población de Miramar era de 3,667 habitantes. Para 1970, la población era de 4,632 habitantes. Para 1980, era de 4,704 habitantes, habían 1,967 hogares, casi la mitad del vecindario era de alquileres (47%).

En 1986, varios vecinos reunidos en la antigua Casa Aboy acordaron documentar la historia de Miramar y crear la Sociedad Histórica de Miramar.

Al presente el Barrio de Miramar ocupa un área aproximada de 46.3 ha (114.4 acres); su población es de 4,994 habitantes; el espacio parcelado ocupa un 72% y los espacios públicos el restante 28%; el 80% del uso es residencial; 65% está ocupado por estructuras de 10 o mas unidades y solo 8% por residencias individuales.



material reseñado con autorización de AACUPR y la OECH