Reforestación para el barrio


Comisionado por el Departamento de Urbanismo del Municipio de San Juan, el arborista Pedro Juan Rivera Lugo realizó el INVENTARIO DE ÁRBOLES Y PLAN DE MANEJO Y REFORESTACIÓN en el mes de diciembre del 2013. Con un Bachillerato en Ciencias Agrícolas, Maestría en Ecología Forestal y el Doctorado en Ecología Tropical, hoy día practica la arboricultura urbana e industrial, la restauración de hábitat y maneja un vivero de árboles y palmas nativos.

El pasado 14 de enero ante un grupo de residentes y acompañado de directivos del Municipio, el Doctor Rivera Lugo tuvo a cargo una presentación audiovisual sobre el estudio. El sábado 1ro de marzo, partiendo del Parquesito de Miramar y acompañado por una ayudante, condujo un recorrido educativo con la participación de un grupo de residentes.

A continuación, parte de la presentación audiovisual que hiciera el autor del estudio a los residentes.

INTRODUCCIÓN

Este proyecto constituye un intento por describir la diversidad y estructuras de los árboles en la Zona de Miramar.
El proyecto concentra en un área de aproximadamente 112 cuerdas en el cuadrante oeste de Miramar. El objetivo del estudio es presentar la composición y condición de los arboles urbanos de este entorno.
Se incluyen los arboles “públicos” que existen en calles, avenidas, parques y plazas de Miramar. Como parte de la recopilación de datos en el proceso de planificación y manejo de la propiedad, se desarrolló este inventario de árboles y plan de manejo y reforestación.
Esta información provee detalles de la composición arbórea en el área del parque así como recomendaciones para desarrollar un plan de manejo de la infraestructura verde en la propiedad.
Se evalúo cada árbol de manera individual. Se examinaron las raíces, el/los troncos, las ramas, el follaje, la estructura, balance de copa, potencial de riesgo. Se desarrolló una escala para establecer la condición del árbol evaluado.

RESULTADOS

árbol Santa María Las áreas incluidas en el inventario han sido modificadas por los seres humanos por lo que se consideran un entorno urbano de los mas longevos del País. Se constituyen por especies nativas y exóticas de carácter ornamental y/o paisajista. Su composición es variada y abundante.
El inventario llevado a cabo indica la presencia de novecientos cuarenta y tres (943) árboles de 64 especies en las áreas que ocupa el proyecto. (Refiérase al Anejo F: Plano de Inventario de Árboles). Estos árboles pertenecen a especies comunes, típicas de áreas manejadas con objetivos paisajistas. Existen unas 53 palmas (5%) de 9 especies.
Se recomienda la remoción de 34 árboles, y el manejo o poda de unos 909 árboles y palmas. El plan de acción incluye una fase inicial por un periodo de doce meses en donde se atenderán todos los arboles y palmas.
Un proceso de entrenamiento y educación será desarrollado para que en futuro inmediato sean ellos quienes manejen los arboles una vez se atienda de manera inicial los arboles por personal especializado.

SIEMBRA

El Plan de Siembra, conforme a la reglamentación vigente establece la reposición de dos árboles de seis pies (6ft.) por cada árbol removido; árboles grandes en la periferia del proyecto y por espacios de estacionamiento. Unos 68 árboles jóvenes serán sembrados en la zona.
Mitigación: 34 x 2 = 68 árboles
Total 68 árboles
Se recomiendan doce (12) especies de árboles.



800 árboles


por Dr. Fernando Abruña Charneco
8 de febrero de 2014
Publicado en la revista sabatina Construcción en el El Nuevo Día el

ave. Ponce de León En nuestras intervenciones iniciales, hace varios años cuando comenzamos la publicación de esta columna, nos dimos a la tarea de mejorar nuestra literacia de sostenibilidad. Dialogamos sobre diferentes índices de sostenibilidad incluyendo la Huella Ecológica, la Huella de Carbono y la Huella Hídrica entre otros. Hoy reflexionaremos un poco más sobre nuestra huella de Carbono. Esta se define como la cantidad de gases (que ocasionan el cambio climático) que cada ser humano emite al ambiente como resultado de sus actividades, producto a su vez de su estilo de vida y en gran medida de los recursos a su alcance. Aunque los gases que ocasionan el cambio climático incluyen el metano, el bióxido de carbono (CO2) y hasta el vapor de agua, este índice, comúnmente, solo considera nuestras emisiones de CO2 y se mide en toneladas/año/persona.

La cantidad de CO2 que se libera a la atmósfera depende del tipo de combustible que se utiliza para atender nuestras necesidades y actividades. Con los por cientos de los diferentes combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas natural) que utilizamos en la generación de energía eléctrica en la Isla, el equivalente de CO2 por kWh consumido se puede estimar a razón de 1.8 libras. Si, por ejemplo, su factura mensual de electricidad muestra un consumo de 900 kWh, entonces las emisiones de CO2 adjudicables a su consumo eléctrico serán: 900 x 1.8 = 1,620 lbs. de CO2./mes Esto equivale a 9.72 toneladas por año. Cuando añadimos las libras de CO2 emitidas por nuestro consumo de gasolina en los vehículos que utilizamos y el de las industrias y comercios que operan en la isla, la Huella de Carbono del puertorriqueño es considerable estimándose en aproximadamente 20 toneladas (40,000 libras) por persona por año.

Una de las estrategias más recomendadas para mitigar las emisiones de carbono al ambiente es la conservación y siembra de vegetación. Se han hecho estimaciones de la cantidad de bióxido de carbono que un árbol puede secuestrar (el término utilizado por los conocedores) en un periodo de un año. De forma general y sin entrar en los detalles del cómputo, un árbol promedio con una copa de 20 pies de diámetro y 20 pies de altura podrá secuestrar 50 libras de CO2/año. Con estos supuestos necesitamos por lo menos 800 árboles por cada uno de nosotros para contrarrestar nuestras emisiones de CO2. De forma tosca, esto supone la necesidad de 2,800,000,000 árboles para contrarrestar nuestras emisiones como país (¡¡¡casi tres billones de árboles!!!). Esta es una de entre otras muchas razones para derrotar el argumento de que “en Puerto Rico, todavía tenemos muchas áreas verdes que podemos desarrollar”.

¡Salgamos a sembrar los 800 árboles que corresponde a cada uno de nosotros! Esta puede ser una de esas metas que nos imponemos al inicio de cada año. Aunque no sembremos los 800 árboles este año, por lo menos podemos comenzar. El inicio de nuestros esfuerzos individuales ayudará al Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico lograr su objetivo de conservar mediante la protección a perpetuidad el 33% de nuestro paisaje “Para La Naturaleza”.
¡Saludos Sostenibles!

El autor es arquitecto practicante, catedrático retirado de la Escuela de Arquitectura de la UPR, Fellow del American Institute of Architects, fundador y pasado presidente del US Green Building Council del Caribe y la autoridad reconocida sobre el tema en Puerto Rico.